Breve relato de los hechos
Ricardo Hernán Cabello, de 15 años, fue secuestrado el día 25 de agosto de 1977 en su domicilio particular ubicado en calle Boedo 1870 de Bernal, por personal perteneciente al Ejército y a la Policía que estaban de civil. Cabello en primer lugar estuvo detenido ilegítimamente en el Centro Clandestino de Detención conocido como Vesubio, ubicado en Richieri y camino de cintura, donde permaneció entre 50 y 60 días y luego fue trasladado a la Comisaría Primera de La Matanza, junto a Cayetano Castrogiovanni. Éstos fueron secuestrados y sometidos a tormentos en la Comisaría Primera de La Matanza, contigua a la Brigada de Investigaciones de San Justo y permanecieron detenidos en ese lugar entre el 10 de octubre de 1977 hasta el 21 de octubre de 1978, momento en el que fueron trasladados a la Unidad N° 9 de La Plata.
El día 25 de agosto de 1977, siendo las cinco de la mañana, un grupo de entre 10 y 20 personas armados y vestidos de civil, ingresaron a la vivienda de Ricardo mientras se encontraba durmiendo. Ante esa situación, Ricardo despertó y se encontró que le estaban apuntando con un arma en la cabeza. Le pusieron una capucha, lo ataron las manos y lo subieron al baúl de un vehículo marca Chevy. Su madre, que en ese momento se encontraba también en la casa, preguntó por qué se lo llevaban y le contestaron que era debido a que su hijo era Montonero. Luego fue conducido al centro clandestino conocido con el “Vesubio”. Al llegar allí, lo bajaron del auto y lo introdujeron en una habitación donde le sacaron la ropa. Inmediatamente comenzaron a torturarlo con picana y le pegaban con un fierro.
En sus declaraciones, Ricardo recordó que, en un momento, logró sacarse la capucha, mientras comenzaron a hacerle preguntas sobre Marco Ramirez “Palito”, Lalo Garzon “Vaca Flor” y Paulino Acosta, quienes eran montoneros. Posteriormente, fue sacado del lugar y conducido a otra casa conocida como “la casa de las cuchas” en donde fue encadenado a una pared con una argolla. Destacó que para orinar les facilitaban un tacho, el cual debían compartir y que los guardias los denominaban con una letra y un número, siendo él identificado como “M29”, porque pensaban que era montonero. Además, agregó que en el lugar no les permitían bañarse pero que a él se lo permitieron hacer en un par de oportunidades para sacarse el pus que tenía en las heridas. En esas condiciones, Ricardo permaneció en el “Vesubio” hasta el 3 de octubre 1977. Luego, lo llevaron a la comisaría primera de la Matanza, en San Justo, donde permaneció hasta el mes de octubre de 1978 hasta que, finalmente, fue trasladado por la policía a la unidad Nro. 9 de La Plata, donde permaneció por el lapso de un año, hasta que cumplido los 16 años y quedó a disposición del P.E.N.
Centros Clandestinos de Detención por los que pasó