Lo dijo conmovido Mariano Sasso en relación al acompañamiento que tuvieron luego de la desaparición de sus padres en 1979.

Audiencia 10 del juicio de lesa humanidad
Este viernes 14 de febrero se llevó a cabo la audiencia 10 del juicio de lesa humanidad y prestaron testimonios modo presencial de Mariano Sasso y Arnaldo Schipani, y de manera virtual María Eugenia Sasso. Derechos Humanos de la Provincia es querellante y se juzgan los delitos de homicidios, agresiones contra la libertad e integridad sexual, privación ilegal de libertad, tormentos y allanamientos ilegales.
El debate oral y público se realiza en la ciudad de Mar del Plata por parte del Tribunal Oral Federal de la ciudad integrado por los jueces Nicolás Toselli, Fernando Minguillón y Martín Poderti.
Tiene como acusados a 20 integrantes de las fuerzas represivas: Vírtom Modesto Mendíaz, Alfredo Manuel Arrillaga, Eduardo Jorge Blanco, Jorge Luis Toccalino, Carlos Alberto Suárez, Rubén E. Miguel Fernández, Carlos Víctor Milanese, Raúl Alberto Marino, Roberto Mario Blanco Azcarate, Raúl César Pagano, Alfredo Raúl Weinstabl, Luis Héctor Bonanni, Daniel Eduardo Robelo, Julio César Fulgencio Falcke, Carlos María Robbio, Héctor Raúl Azcurra, Ernesto Davis, Carlos Arturo Mansilla, Néstor Ramón Eduardo Vignolles y Osvaldo Gaspar Siepe.
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Mariano Sasso tenía 4 años y sus hermanos, María Eugenia y Lucas, 3 y 1 año, cuando la dictadura cívico militar secuestró y desapareció a sus padres, María de Norma Alicia Schipani y Antonio Mario Sasso. Ambos militaban en el Partido Socialista de los Trabajadores (PTS), y tenían 28 años cuando fueron detenidos-desaparecidos el 5 de enero de 1979 en la ciudad de Mar del Plata.
“Lo que conozco lo conozco porque yo mismo se los conté a mi familia cuando me recibieron en su casa, que fuimos trasladados. Luego de un tiempo de contar, de contárselo constantemente, llegó un momento que yo no hablé más. Pero no es que no conté más, sino que me quedé callado y creyeron que me había quedado mudo. A partir de ese momento yo no recuerdo conscientemente los hechos, los conozco porque me los repiten ellos de lo que yo les conté. Esa es la fuente que conozco, y lo que sucedió fue que estábamos en mi casa, mi papá, mi mamá y mis dos hermanos, yo soy el mayor de tres, así que estaba con mi hermana María Eugenia y mi hermano Lucas, yo en ese momento tenía 4 años, casi cinco, yo cumplo el 21 de febrero, y esto fue el 5 de enero, e irrumpieron un grupo de de hombres, de personas, y estábamos ahí en la tranquilidad de nuestra casa, y se armó como un forcejeo y un griterío, todo un lío”, comenzó relatando Mariano sobre el dio que secuestraron sus padres.
Luego de llevarse a la pareja los niños fueron llevados a la casa de sus abuelos maternos, donde fueron recibidos por uno de los tíos. A partir de ahí Mariano transitó su crianza en la casa de los abuelos maternos y sus dos hermanos en la de los abuelos paterno, lo que identifica como la primera consecuencia: haber tenido dos crianzas distintas, en un mismo barrio y a tres cuadras, hasta sus 11 años que decidió irse a vivir con sus hermanos.
Asimismo describió los sucesivos trámites que hizo su familia para ubicar a sus padres, el recorrido por comisarías, hospitales y a la Base Naval, y que cuando los dejaron en la casa de sus abuelos les dijeron a su tío Arnaldo Schipani que sus padres habían sido detenidos por la Policía Federal.
Finalmente, relató muy conmovido que una vez había escuchado a su tío decir que eran hijos y de una día para otro habían tenido que pasar a ser tíos, porque de golpe en dos familias recibieron a un chico chiquito que había que criar, cuidar y no estaban los papás; y a su vez ellos estaban sufriendo la ausencia de sus hermanos, de su hija y de su hijo por parte de los abuelos.
“Yo fui consciente todo el tiempo de que era lo que había sucedido con mis padres. Pero en la casa de mis hermanos les decían que estaban de viaje. Entiendo que un poco sus papás también estaban esperando que volvieran en algún momento, como si estuvieran de viaje. Así que eso fue una cosa que afectó muchísimo porque no te permite elaborar esto tan terrible”, dijo Mariano en referencia a algunos de los efectos psicosociales del genocidio; “la vida fue transcurriendo pero en lo que te afecta es que te tenés que criar sin tus viejos, sin entender por qué y sin saber si en algún momento pueden volver. Y con el tiempo, en la medida que vas creciendo, vas tomando conciencia de que no y bueno, tenés que empezar a procesar eso. Y sin poder responsabilizar a alguien en ese momento. Esto que estamos haciendo hoy viene a reparar eso, porque nos permite de algún sentía, cerrar”.
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Por otro, prestó testimonio el hermano de Norma Alicia Schipani, Arnaldo Aurelio Schipani, y relató lo sucedido aquel 4 de enero de 1979 cuando tenía 25 años y un Falcon verde llegó con sus sobrinos, y luego de recibirlos fue a buscar a su padre que estaba en el Club Aldosivi porque era parte de al comisión directiva.
“Cuando le dije a mi viejo lo que había pasado, se larga llorar y ahí me doy cuenta, ahi tomo dimensión de que de qué había pasado, porque yo pensé, digo, estos se han agarrado a trompadas o algo así y los metieron preso. Nunca, nunca tomé dimensión al principio de qué había pasado”, expresó.
“La pérdida de un familiar tan cercano, vos no, no, uno no asume la muerte de alguien si no lo despide. Ese es el gran problema de estos asuntos, que uno no pudo despedirse jamás. Entonces eso implica un problema importante”, concluyó.
Por último, testimonió María Eugenia Sasso y relató que los recuerdos que tenia de ese 5 de enero cuando tenia 3 años eran imágenes que tenía grabadas del día del secuestro de sus padres. “Solo tengo un recuerdo muy claro, que es en la puerta del departamento en el que nosotros vivíamos, donde había tres señores muy altos, de traje, que revolvían la casa que, revolvían nuestros juguetes, que discutían con mi papá, tengo como esa imagen muy grabada; y la siguiente imagen que tengo grabada en mi memoria es el momento que nos llevan en el coche a la casa de de mis abuelos”, comenzó relatando.
Luego de eso hizo referencia a lo expresado por su hermano Mariano en torno a la crianza separada de los tres hermanos, de los abuelos maternos y paternos, ya que no se podían hacer cargo de los tres, y ya en la adolescencia relató sobre su búsqueda de la historia de sus padres, de información sobre su secuestro y desaparición.
La próxima audiencia quedó programada para el día viernes 21 a las 10hs.