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“EL MIEDO ES ALGO QUE TE QUEDA INSTALADO” RELATÓ GRACIELA GRIBO

Con la declaración de cinco testigos prosiguió este martes la audiencia 74 del Juicio Brigadas. DDHH de la provincia es querellante y participa en el acompañamiento a las y los testigos de la causa.

POZOS DE BANFIELD Y QUILMES

El Tribunal Oral Federal (TIOF) 1 de La Plata escuchó este martes, 12 de julio, a los sobrevivientes Graciela Gribo, Néstor Zurita, Norberto Liwsky y Osvaldo Luis Abollo en la audiencia 74 del Juicio Brigadas, en el que se juzgan delitos de lesa humanidad cometidos en centros clandestinos de detención y exterminio de la zona sur del Conurbano. También declaró Verónica Natalia Martínez Severo, hija de uruguayos desaparecidos.

La audiencia arrancó con Graciela Gribo, secuestrada el 21 de diciembre de 1977, cuando se encontraba en la casa de unos amigos y llevada al centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de San Justo. Allí permaneció hasta mediados de marzo de 1978 y fue trasladada al “Pozo de Banfield” junto a Claudia Kohn.

“Se presentaron como del Ejército argentino y me llevaron detenida. Fui sometida a tormentos con picana eléctrica, a golpes. Querían saber cuáles eran mis actividades“, detalló y precisó que después fue trasladada al Pozo de Banfield. “No tuve ni idea de donde estuve durante todo el tiempo que estuve en ese lugar”.

Por último indicó que “el miedo es algo que te queda instalado porque fuimos sometidos a hechos que nos conectaron con lo más terrible de la monstruosidad que es haber sido tocados por el terror, encima impartido por el Estado. Hay secuelas, que uno puede trabajar y controlarlas. Estos espacios nos dan la fuerza para poder seguir viviendo y porque son la voz de todos aquellos que hoy no pueden estar” cerró.

En segundo término declaró el sobreviviente Néstor Zurita, secuestrado el 22 de febrero de 1978 en Flores. Fue trasladado al Banco, donde estuvo hasta agosto de 1978, cuando lo llevaron al Olimpo. En enero de 1979 llegó al Pozo de Quilmes. En su testimonio reconoció a los represores Minicucci y Soler.

Verónica Natalia Martínez Severo fue la tercera testigo. Es hija de uruguayos desaparecidos, Jorge Hubo Martínez Horminoguez y Marta Beatriz Severo Barreto. Sus padres fueron secuestrados el 20 de abril de 1978 en Claypole y a ella la dejaron en la casa de una mujer. Tenía 35 días de vida y permaneció en Quilmes entre abril/mayo de 1978 

Su abuela la buscó y finalmente después de tres meses pudo estar con su abuela: “Me crié con ella y hace 13 años que falleció. Siempre me dijeron la verdad sobre lo que pasó pero ella me pedía que “no participe” o “no hable”, precisó.

El cuarto lugar fue para Norberto Liwsky, el médico que fue secuestrado el 5 de abril de 1978. “Un grupo civil armado me redujo, me dispararon dos tiros sin que hubiera una situación que lo pudiera justificar”, contó ante el Tribunal. Compartió cautiverio con cuatro detenidos en el Pozo de Banfield y mencionó haber visto en la Comisaría de Laferrere a otras personas que si habían estado en los Pozos, entre ellos Rodolfo González. Resaltó el vínculo que existía entre la Brigada de San Justo con la Comisaría de Laferrere y de Haedo.

Liwsky terminó siendo parte del grupo que intervino en el caso de Paula Logares que fue la primera nieta restituida mediante examen genético.

El último testigo fue Osvaldo Luis Abollo, sobreviviente al genocidio. Fue secuestrado el 7 de diciembre de 1976 en la casa familiar, de Burzaco, donde vivía con sus padres y su hermano menor. Era militante de Montoneros. “Me vendaron los ojos con un repasador, me metieron en un vehículo y de ahí me llevaron hasta Puente 12, donde estuve alojado durante 14 días y me torturaron con picana eléctrica, asfixia, golpes, simulacro de fusilamiento, etc. Luego de esos 14 días me trasladan a lo que es el Pozo de Quilmes, en donde permanecí hasta el 14 de abril de 1977, cuando me envían a la Unidad 9 de La Plata”, relató.

Debido a la feria judicial que se inicia el próximo lunes 18 de julio, el juicio se retomará de manera virtual el 9 de agosto a las 8.30.

El Tribunal Oral Federal 1 de La Plata -que está integrado por Walter Venditti, Esteban Rodríguez Eggers y Ricardo Basilico- juzga a 16 represores por las torturas, homicidios y ocultamiento de menores en perjuicio de casi 500 víctimas alojadas en tres centros clandestinos de detención durante la última dictadura cívico-militar. Es transmitido por La Retaguardia, la Justicia y la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y hay cuarto intermedio hasta el próximo 9 de agosto.

Son juzgados, por los delitos cometidos en el Pozo de Banfield y el Pozo de Quilmes, el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart; el ex médico policial Jorge Antonio Berges; Federico Minicucci; Carlos Maria Romero Pavón, Roberto Balmaceda y Jorge Di Pasquale. También son juzgados Guillermo Domínguez Matheu; Ricardo Fernández; Carlos Fontana; Emilio Herrero Anzorena; Carlos Hidalgo Garzón; Antonio Simón; Enrique Barré; Eduardo Samuel de Lío y Alberto Condiotti. Por los crímenes de lesa humanidad cometidos en “El Infierno” también están imputados Berges y Smart.

Miguel Ángel Ferreyro y Miguel Etchecolaz estaban imputados por los delitos cometidos en la Brigada de Lanús (el primero) y por crímenes en el Pozo de Banfield, Quilmes y el Infierno de Avellaneda (el segundo). Ferreyro falleció en octubre de 2021 y Etchecolatz murió el 2 de julio de 2022.