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Declaró el historiador Ernesto Rodríguez

Fue en condicion de testigo en la audiencia 25 del juicio de lesa humanidad Megacausa Saint Amant IV. 

Audiencia 25 del juicio de lesa humanidad

Este martes 25 de febrero, a pedido de la fiscalía, Ernesto Rodríguez testimonió ante el Tribunal Oral Federal N° 2 de Rosario que lleva a cabo el juicio donde se juzgan delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar en la jurisdicción del Área Militar 132, que abarcaba gran parte del noroeste de la provincia de Buenos Aires integrado por los partidos de San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero y Pergamino.

La Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia es querellante en este juicio que tiene 12 imputados en delitos de lesa humanidad cometidos contra 74 víctimas.

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De profesión historiador, desde el año 1987, Ernesto se dedicó a la docencia y colaboró con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), específicamente en la reconstrucción de lo ocurrido en el presunto enfrentamiento del barrio Las Mellizas de San Nicolás, el 18 de noviembre de 1976.

Rodríguez investigó, a través de las fichas dactiloscópicas, la desaparición de Soledad Julia Bufa, asesinada e inhumada como NN en el cementerio local. En el año 1994, se contactó con el EAAF y le pidieron hacer el relevamento del cementerio de Villa Constitución y los registros oficiales de defunciones que fueran compatibles con fenómenos de violencia política producto del terrorismo de estado.

“Realicé ese relevamiento para Villa Constitución, San Nicolás, porque también trabajaba ahí. Con posterioridad también en San Pedro. De ese modo fui reconstruyendo la historia de militancia de lo que fue la Columna 17 o Litoral de la organización Montoneros”, dijo Rodríguez. 

El testigo había comenzado a contar las circunstancias de Soledad Julia Bufa, quien con su pareja Daniel Benavides, dejan en su casa a su bebé Eva Soledad, ante el allanamiento de las fuerzas represivas. Alquilan otra casa en Villa Constitución junto a otra pareja, Héctor Vedia y Liliana Rivero. En este momento el audio de la sala de teleconferencia se interrumpió por unos minutos. 

“Las fuerzas policiales de Villa Constitución informan al juez federal; él les dice que esos hechos son de competencia militar. Queda todo en manos de la fuerza militar. Los tres cuerpos son inhumados como NN en el cementerio de Villa Constitución. La pareja de Mancuso le avisa a los padres y a la hermana de Mancuso que no había vuelto de la cita. Tratan de buscarlo en San Nicolás y en Villa Constitución y ahí reconocen el cuerpo a partir de las fotos que les muestran los efectivos policiales y les entregan un cajón cerrado. Los otros dos  cuerpos los identificó el EAAF, creo que fue en los primeros años del 2000”, continuó. 


Y agregó que con “la información obtenida, la policía de Santa Fé se dirige a San Nicolás, a la finca del Barrio Las Mellizas, entre las 20:30 y 20:50 del 18 de noviembre de 1976. Un vecino, “Pichirica” Ruiz, me manifestó que tres Falcon de la policía de Santa Fe, lo interceptaron cuando iba a tomarse el colectivo, le pusieron una pistola en la cabeza, lo ingresaron a su casa y le dijeron que no saliera, que iba a haber un operativo”. 

“El terreno de la propiedad estaba compuesto por una casa y un galpón donde la pareja que vivía en ese momento tenía un traller de carpintería. La pareja estaba constituía por Jorge Trot y Cecilia Marfor y acompañada por Ignacio Valentín Sabena. Era una casa operativa de Montoneros, construida entre 1974 y 1975. Tenía un sótano al que se accedía por un tipo de mecanismo hidráulico al accionar un interruptor y levantar unas baldosas en el baño”, describió.

“Sabena (Ignacio Valentín) es tomado prisionero. Cuando llega la policía federal, la policía de Santa Fe la confunde con la pareja Trot. Se produce un intercambio de disparos, arrojan una granada y el resultado de este enfrentamiento es que son asesinados el sargento Testa y el cabo Loyola de la policía federal”.

Luego detalló que “la pareja habría llegado al barrio con posterioridad, se enteran del enfrentamiento y se van, se dirigen a la casa de otra pareja de militantes montoneros en Arroyo Seco y de allí se van a Zárate, Buenos Aires, donde finalmente los secuestran el 10 de enero de 1978”.

Y “con respecto a Ignacio Valentín Sabena, dos testigos dicen que estaba sentado en la puerta, que lo torturaron, le pagaron en las manos o le pegaron un tiro con la intención de que les diga dónde estaba la pareja”. 

Y agregó que “otro testigo, Almirón, que vivía en diagonal a la casa, manifestó que junto con su mujer que era enfermera, ingresaron a la casa minutos después del enfrentamiento y que en esas circunstancias vio cómo torturaban a Sabena…Con posterioridad se produce el enfrentamiento en la madrugada del 19 de noviembre de 1976, que se conoce con el nombre de La masacre de Calle Juan B. Justo,  donde fueron asesinados Omar Darío Amestoi, María del Carmen Fetolini, Ana María del Carmen Granada y los hijos del matrimonio Amestoi, María Eugenia y Fernandito. El único sobreviviente es el hijo de María del Carmen Granada, Manuel Goncalvez”.  

Ante el requerimiento del fiscal auxiliar Juan Patricio Murray, el testigo dio detalles sobre la participación de fuerzas policiales y armadas específicamente en operativos particulares y circunstancias puntuales de los acontecimientos. 

Interrogado sobre el radio de acción de la Columna 17 Paraná de Montoneros, el testigo dijo: “al norte el límite era la localidad de Figueras, Arroyo Seco, en Santa Fe; hacia el sur, Campana, Escobar; el río hacia el este; y al oeste la ruta 8. Es decir, todas las localidades comprendidas entre el río y la ruta 8, desde Escobar hasta Figueras”. 

“Ignacio Valentín Sabena fue inhumado en el cementerio d San Nicolás, como en otros cementerios del país, son exhumados después de 5 años y, si no hay quien lo reclame, son enviados a un osario común”. 

Con respecto a Manuel Goncalvez Granada, dijo que “el juez de menores no realizó un proceso de investigación que pudiera encontrar a la familia biológica, porque los documentos que tenían eran apócrifos. Fue adoptado legalmente por una familia de Guernica y anotado como Claudio Novoa. El EAAF inició la identificación de la madre y, a partir de esto, se pudo proceder a la identificación de Manuel, a mediados de la década del 90 o más adelante”.  


“Carlos Armando Grande, jefe de la Columna 17 Paraná de Montoneros, fue secuestrado el 17 de noviembre de 1976, a la vera del Arroyo Pavón por fuerzas del ejército. Existen varios testimonios de que lo vieron en El Campito, Campo de Mayo, también en la ESMA, y también de que lo trajeron durante la caída de mayo de 1977 a alguno de los centros clandestinos no del todo identificados en San Nicolás, fundamentalmente, el que se encontraba cerca de la fábrica Somisa. Hay testimonios de que lo sacaron de El Campito y conducido a Rosario hasta agosto de 1977”, finalizó.

Luego de contestar preguntas del abogado querellante por la CPM, Gabriel Ganón, y del defensor Gonzalo Miño, el testigo cerró su declaración y se fijó la próxima audiencia para el martes 11 de marzo a las 9hs.