LA COMPLICIDAD CIVIL
La contundente presencia de las Fuerzas Armadas y de seguridad hacía que la represión en Bahía Blanca fuera muy fuerte. No obstante hubo partícipes de la sociedad civil que en complicidad con la dictadura cumplieron un rol central en la represión de la región. El multimedio de comunicación La Nueva Provincia, incluso antes del golpe de 1976, construía constantemente la idea de un enemigo interno que se perdía entre la población civil y que era importante identificar, perseguir y represaliar. Fue un discurso que se caracterizó durante toda esta época por una prédica fuertemente anticomunista, antiperonista, conservadora, que impugnaba todo un proceso de modernización cultural que se estaba dando en los ´60, en los´70.
La difusión de estas ideas fueron operaciones de acción psicológica: estas acciones buscaban convencer, persuadir y apelar a la emocionalidad de la sociedad bahiense para construir legitimidad del accionar de las Fuerzas Armadas. En el ámbito de esas tareas de acción psicológica encontramos muchas operaciones como la publicación de noticias falsas, tergiversando, justificando y reivindicando el accionar represivo. hoy, luego de décadas de lucha contra la impunidad, luego de tardíos procesos judiciales, podemos aseverar la falsedad de estas noticias y comprender el rol que tuvieron durante la represión. Además de las operaciones de acción psicológica, apelaban a que la población colabore en denunciar cualquier acción, persona o movimiento que le pareciera extraño y pudiera ser considerado un actor o una acción de la “subversión” mediante avisos que consignaban el número telefónico del comando V Cuerpo del Ejército.
Dentro de la propia empresa, también se construyó la figura del enemigo interno. Se entregó a las Fuerzas de Seguridad la documentación burocrática de la compañía para que elaboraran documentos de inteligencia. El objetivo era identificar y señalar a las personas que serían secuestradas. Dos días antes del golpe, un informe de los servicios de Prefectura detalló una lista de más de 20 trabajadores considerados “problemáticos”. Al frente de esa lista estaban Enrique Heinrich y Miguel Ángel Loyola, dos trabajadores gráficos muy comprometidos con la lucha por los derechos laborales de principios y mediados de los 70. El 30 de junio de 1976, Heinrich y Loyola fueron desaparecidos. Sus cuerpos asesinados aparecieron cuatro días después en el lugar conocido como “Cueva de los Leones”, ubicada en la Ruta 33, km 10, de Bahía Blanca.
Documental que relata a través de testimonios tanto el funcionamiento de la represión en Bahía Blanca como también las dificultades en el camino de la justicia.