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Nuevo testimonio de un sobreviviente

En la audiencia 23 del jueves 3 de abril prestó testimonio Mario Rubén Feliz, detenido 14 de febrero de 1977 y liberado el 2 de abril del mismo año luego de estar en Destacamento de Arana y Comisaría 5ta.

Día 23 del juicio de lesa humanidad Comisaría 5ta III

La Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia es querellante y acompaña a los testigos a través de la Dirección de Acompañamiento a Grupos en Situación de Vulnerabilidad en el juicio que está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata, integrado por Karina Yabor, Ricardo Basílico y Andrés Basso. 

Los represores que juzgan son José Ignacio Saravia Day, Jorge Antonio Bergés y Pedro Raúl Muñoz, acusados de perpetrar delitos de lesa humanidad sobre más de 112 víctimas.

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De este modo, Mario Rubén Feliz relató el día que fue secuestrado y trasladado a la Comisaría 5ta. “Me trasladaron en auto. Creo que en el auto iba conmigo Miguel Laborde y una chica que no la pude identificar entonces. Era de noche, nos llevaron a una celda de 4×4 que estaba llena de gente y nos dijeron que nos acomodáramos en el fondo”, dijo.

Y recordó con algunos de los compañeros con quienes estuvo detenido. “Nos encontramos con nuestro amigo Defrancesco que estaba desde diciembre del 76, ahí. Aparte de Laborde y Defrencesco, estaban Rásora y Peralta que eran de Quinto Salto. Ahí también estaba Mario Mercader, otro chico que era hijo de juez federal, Maucicio Reboredo. Estaba Aristarain, que estaba muy enfermo. Había un muchacho que le decían Totora. Simons, un calculista que trabajaba para la empresa Bagó; apreció Oslé que era de Ringuetlet, y otro muchacho de la misma zona, que fueron liberados conmigo. Montesino, Martín o Martini, que creo que era de Chacabuco. Estuvo este chico Miguel Iglesias, también. Pasaron otros que estuvieron menos tiempo…Éramos una multitud, como 30 y pico en el cuarto ese de 4×4”.

Consultado por los nombres de algunas personas, recordó algunos, reconoció otros y de otros no puede dar precisiones. “A Bonafini sí lo conocíamos porque era estudiante de Física, lo conocíamos de la facultad. Lo encontré en Arana, estuvimos Laborde, Bonafini y yo. Y un cuarto chico que intentó suicidarse en la celda, lo ayudamos nosotros y cuando vinieron los guardias lo molieron a palos”.

“En la 5ta estaba la celda que comenté, que parecía que ahí juntaban a los de la Juventud Peronista y algún otro. Y al lado había otra celda, que había 4 o 5, eran del Partido Comunista Marxista Leninista, algo por el estilo. Si no recuerdo mal, se los acusaba de haber participado del secuestro del coronel o general Pita. A ellos los torturaban en la 5ta”, prosiguió.

Luego también recordó a Adriana Calvo. “Era del mismo departamento de Física. (Bonafini) era alumno de ella, Adriana Calvo estaba en la Comisaría 5ta, con otras chicas. Estaban embarazadas…Y hubo un incidente con unos chiquitos que estaban ahí, yo pensé que eran mis hijos, hice un escándalo, vino el guardia para decirme que no eran mis hijos. Después nos enteramos que eran los hijos de Falabella”, relató Mario muy conmovido.

“A Favero lo conocí, era chiquito entonces, 17 años, en el PH que vivíamos había una médica, tenía un hijo que estudiaba música y parece que eran amigos, alguna vez nos vimos por ahí, él me reconoció, pero estuvo pocos días, después lo soltaron”.

Consultado sobre la pareja de Mario Mercader, dijo: “En Arana escuchaba a una mujer que mientras la torturaban gritaba ‘Marito, Marito, Marito’, yo pensé que era mi esposa, pero a Marito Mercader lo vi en la 5ta. Estaba herido en un pie, tenía un balazo, en la 5ta. no había médico y en Arana tampoco”.

Y en cuanto a sus captores expresó: “Había dos agentes o suboficiales que nos traían la comida, abrían y cerraban la puerta, a uno le decían El Tío, no sé si le habían puesto los presos o los compañeros, y otro que le decían El Correntino. Ocasionalmente apreció un oficial borracho que nos amenazaba, disparaba con el revólver contra una montaña de arena, nos picaneó otra vez con una picana manual, no más que eso. Laborde creo que dijo que había un tal coronel Rearte que intentaron hablar con él pero no tuvieron éxito”.

“En marzo lo liberan a Marini y yo le pasé el número de mi suegra con una fórmula mnemotécnica, se acordó y llamó y avisó que yo estaba vivo en la 5ta. Hasta entonces no sabían nada y a mí me liberan en abril…Hubo un parto ahí en la Comisaría 5ta. Que no sé de cuál de las chicas fue. Cuando Adriana Calvo estuvo a punto de parir, la llevaron y creo que tuvo su parto en el auto del traslado”.

Finalmente, describió diferentes aspectos de su vida personal, profesional y política durante ese año que fue secuestrado por las fuerzas represivas de la dictadura cívico militar.  “Yo tenía 31 años. Había sido militante de la Juventud Comunista hasta que me recibí. Tenía dos hijos, el mayor tenía 3 años y la menor unos meses, Marina y Mariano. Yo estaba haciendo mi tesis doctoral en el Instituto de Física Química Teórica y Aplicada y era docente en la facultad de Ciencias Exactas. Me echaron por ausencia injustificada, yo apelé a la Universidad, al Ministerio y me denegaron todo. Después cambió el decano y cuando se fue Carroza que me decía ‘usted puede haber estado en algo muy pesado’, pusieron a un profesor que yo conocía, me presenté a concurso y ahí fui nuevamente designado como ayudante. Y con la beca del CONICET, mi director de tesis y el director del instituto me protegieron de alguna manera, porque el decano venía cada tanto y decía: ‘¿cómo Feliz está acá todavía?’ y el director del instituto le decía: ‘vos mandame una nota y explicá por qué no puede estar y después vemos qué hacemos’. La nota nunca la mandó, así que yo sobreviví ahí”, declaró en referencia a su vida académica y laboral después de haber sido liberado.

Finalizando la audiencia, se dispuso un cuarto intermedio hasta el jueves 24 de abril a las 11hs.